El Templo de Salomón. Comentarios a la profecía de Ezequiel.,Villalpando, Juan Bautista

Entre 1596 y 1604 aparecieron en Roma los tres volúmenes de In Ezechielem explanationes et apparatus urbi ac templi hierosolymitani. Aunque el primer tomo va firmado por Jerónimo de Prado (1547-1595), los dos últimos son obra del arquitecto y sacerdote jesuita cordobés Juan Bautista Villalpando ...
Entre 1596 y 1604 aparecieron en Roma los tres volúmenes de In Ezechielem explanationes et apparatus urbi ac templi hierosolymitani. Aunque el primer tomo va firmado por Jerónimo de Prado (1547-1595), los dos últimos son obra del arquitecto y sacerdote jesuita cordobés Juan Bautista Villalpando (1522-1608). Éste había sido discípulo de Juan de Herrera, el arquitecto de El Escorial, y fue a través de él como consiguió el apoyo de Felipe II para la impresión de esta obra monumental.El grueso de la misma lo constituye una magna reconstrucción literaria y visual del Templo de Salomón. La colección de grabados que acompaña al libro es lo mejor del dibujo arquitectónico coetáneo, y puede decirse con seguridad que ningún otro edificio real o imaginario fue publicado a lo largo de los siglos XVI y XVII con tanta belleza y suntuosidad. Villalpando estaba convencido de que, al haber sido el templo judaico un diseño divino, el conocimiento de esta construcción permitiría deducir las reglas de la única arquitectura perfecta, la «revelada» por Dios.De ahí que su obra sea indirectamente un sólido tratado de arquitectura, cuya influencia, enorme, traspasó todas las fronteras y se prolongó hasta muy avanzado el siglo XIX. Villalpando estaba convencido de que, al haber sido el Templo judaico un diseño divino, el conocimiento de esta construcción permitiría deducir las reglas de la única arquitectura perfecta, la «revelada» por Dios.