TERROR CINEMA,PEDRERO SANTOS, JUAN ANDRES

De entre todos los géneros que componen el Cine Fantástico, el cine de terror es, sin duda, el que más obras maestras ha aportado a la ya larga historia del Séptimo Arte. Un género que ha ido adaptándose a los tiempos, consiguiendo ser reflejo y crisol, casi siempre velado, de las inquietudes que han perturbado al ser humano a través de los tiempos. 448 pags
De entre todos los géneros que componen el Cine Fantástico, el cine de terror es, sin duda, el que más obras maestras ha aportado a la ya larga historia del Séptimo Arte. Un género que ha ido adaptándose a los tiempos, consiguiendo ser reflejo y crisol, casi siempre velado, de las inquietudes que han perturbado al ser humano a través de los tiempos.
En este libro, profusamente ilustrado con más de 700 fotografías, fotocromos y carteles de películas a todo color, se hace un profundo repaso al cine de terror clásico a través de sus grandes obras, enmarcadas en un período que comienza en los mismos orígenes del cine, la época silente, pasando por la etapa dorada de la Universal, las producciones de Val Lewton, el auge de la británica Hammer, las particulares idiosincrasias del cine italiano, japonés o el fantaterror español, hasta llegar a películas claves que constituyen el punto de partida del cine de terror moderno, como La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero o Tiburón, de Steven Spielberg.
Un repaso que asume la labor de contrarrestar el hábito de las nuevas generaciones de espectadores, en peligroso feedback con la propia industria cinematográfica, que se empeñan, en consumir unos, y en producir los otros, nuevas versiones de películas antiguas que desde hace décadas tienen bien demostrada su vigencia y virtud; casi siempre con el único logro de certificar lo extraordinarias que son las películas originales ante la obligada comparación con sus correspondientes y actualizados remakes. Proponemos al lector que se adentre en estas bellas páginas y haga un recorrido por el género a través de sus grandes clásicos. Pasen y vean.