Bataliús II - Fernando Díaz Esteban

Nuevos estudios sobre el Reino Taifa En 1995 se celebró un Congreso sobre el Reino Taifa de Badajoz, cuyos resultados quedaron plasmados en el libro Bataliús. El reino taifa áe Badajoz. Estudios (Madrid, Letrúmero, 1996). Alentados por la buena cosecha de estudios lograda en el congreso de 1995, quisimos repetir con un segundo congreso en 1997. Inicialmente, la idea fue recogida y apoyada por las instituciones extremeñas más representativas, desde la Asamblea de Extremadura a las Diputaciones. Cuando contando ya con una participación de estudiosos muy halagüeña se quiso conectar las ayudas, la decepción cue absoluta. A juzgar por las cartas que se recibieron de sus representantes, a las Cajas de Ahorros de Badajoz y Extremadura no les interesaba; la Asamblea declaró que era un temaa que no le concernía; la Consejería de Cultura y Patrimonio de la junta de Extramadura se excusó con la falta de condos; otros ni contestaron. Tan sólo el Rectorado de la Universidad de Extremadura y la Diputación Provincial de Badajoz ofrecieron apoyo económico, aunque en cantidades que ni aun con la absoluta austeridad con que se celebró el congreso anterior, el proyectado podía tener lugar. Hubo, pues, que suspender el congreso.

En 1995 se celebró un Congreso sobre el Reino Taifa de Badajoz, cuyos resultados quedaron plasmados en el libro Bataliús. El reino taifa áe Badajoz. Estudios (Madrid, Letrúmero, 1996). Alentados por la buena cosecha de estudios lograda en el congreso de 1995, quisimos repetir con un segundo congreso en 1997. Inicialmente, la idea fue recogida y apoyada por las instituciones extremeñas más representativas, desde la Asamblea de Extremadura a las Diputaciones. Cuando contando ya con una participación de estudiosos muy halagüeña se quiso conectar las ayudas, la decepción cue absoluta. A juzgar por las cartas que se recibieron de sus representantes, a las Cajas de Ahorros de Badajoz y Extremadura no les interesaba; la Asamblea declaró que era un temaa que no le concernía; la Consejería de Cultura y Patrimonio de la junta de Extramadura se excusó con la falta de condos; otros ni contestaron. Tan sólo el Rectorado de la Universidad de Extremadura y la Diputación Provincial de Badajoz ofrecieron apoyo económico, aunque en cantidades que ni aun con la absoluta austeridad con que se celebró el congreso anterior, el proyectado podía tener lugar. Hubo, pues, que suspender el congreso.

Sin embargo, algunos de los que pensaban participar en él estaban ya terminando sus ponencias y se mostraron dispuestos a ofrecerlas.Así ha sido, y ahora sale a la luz este Bataliús II. Nuevos estudios sobre Ía taifa, como si fueran las Actas de un congreso fantasma, que no llegó a celebrarse porque las autoridades extremeñas del momento estimaron que no les interesaba. Aunque los estudios se refieran a un momento interesante de la historia de Extremadura.

Vaya por delante nuestro agradecimiento a los autores, non-natos congresistas, de los estudios que constituyen el presente libro.

Como ya se hizo en Bataliús, en este Bataliús II los estudios se presentan siguiendo el orden alfabético de los apellidos de los autores. CHALMETA expone el cambio que para la población servil campesina de la España visigoda supuso la invasión musulmana, que los convirtió en dueños o arrendadores de las tierras que trabajaban, aunque desde el punto de vista legal islámico los contratos agrícolas presentaban dificultades, como se comprueba por la documentación aportada.

DÍAZ, basándose en una de las camas judeo-árabe que ya había publicado, presenta el grado de arabización literaria de los judíos en la época de taifas, y concretamente en Badajoz a juzgar por Judah el Badajocense.

LAPIEDRA plantea el cambio de situación terminológica de cristianos y musulmanes cuando ante el avance de los reinos cristianos, pásaron los musulmanes a ser los que pagaban el impuesto a cambio de protección.

MOHEDANO estudia al poeta Ibn 'Abdiln en el ambiente de los "secretarios" cortesanos de la taifa de Badajoz y el desarrollo de su carrera social y literaria, así como la crisis espiritual en el ocaso de las taifas.

PACHECO revaloriza a Ibn al-Sid de Badajoz como poeta y filósofo neoplatónico en la polémica entre los gramáticos y la Lógica.

RAMOS aporta nuevos datos, especialmente de la sinagoga, de la judería de Trujillo, que ya había estudiado en el volumen anterior.

SIDARUS da a conocer el programa de estudios y proyectos que sobre el occidente de Al-Andalus están llevando a cabo los arabistas a historiadores portugueses.

VALDES, con los elementos que su campaña de excavaciones de 19981999 ha sacado a la luz, muestra las sucesivas etapas en la construcción de la Alcazaba de Badajoz.

VALIENTE maneja los datos disponibles que conducen al conocimiento de la situación urbana de Coria (Cáceres) durante el período musulmán de los siglos XI-XII: las puertas de su recinto amurallado, el castillo, las calles.

VALLVE continúa sus estudios de toponimia árabe de España, que no siempre quiere decir que la palabra árabe que subyace en la etimología sea originalmente árabe; estudia cinco topónimos extremeños: Alange, Albalat, Alburquerque, Alcántara y Azagala.

VIGUERA analiza las noticias que sobre la taifa de Badajoz da el Mugrib de Ibn Said; considera que magnifica por motivos laudatorios la corte aftasí.

En Apéndice B. SORAVIA presenta y traduce la Introd. de Ibn Bassám