Vida Judía en Sefarad, La - José Luis Lacave, Ana Mª López Alvarez, Uriel Macías, David Romano y Beatriz Martín Arias

Entre los varios acontecimientos históricos que cumplen su medio milenio en 1992, no es el de menos significación el de la expulsión de los judíos decretada por los Reyes Católicos en marzo de 1492; con ella concluyó la presencia judía en Sefarad -nombre hebreo de España-, que había durado quince siglos. En ese largo período los judíos desarrollaron una activa vida cultural, política y comercial, formando parte del entramado social de los reinos musulmanes y cristianos de la España medieval.
Entre los varios acontecimientos históricos que cumplen su medio milenio en 1992, no es el de menos significación el de la expulsión de los judíos decretada por los Reyes Católicos en marzo de 1492; con ella concluyó la presencia judía en Sefarad -nombre hebreo de España-, que había durado quince siglos. En ese largo período los judíos desarrollaron una activa vida cultural, política y comercial, formando parte del entramado social de los reinos musulmanes y cristianos de la España medieval.
El objetivo de la presente exposición es mostrar lo mejor posible cómo fue la vida de los judíos en la Península y cuál fue su producción intelectual. Todo ello presidido por un interés muy preciso: el de divulgar unas realidades históricas habitualmente ignoradas o poco conocidas por el público español, no recogidas en los libros de texto escolares y relegadas casi en exclusiva al conocimiento de un limitado número de especialistas. Que los judíos vivieron en los reinos hispanos medievales durante quince siglos y que en este país convivieron -a veces bien, a veces mal- con cristianos y musulmanes, es algo que los españoles debemos conocer, aunque sólo sea porque los judíos hispanos han formado parte de nuestra propia historia y han contribuido en no pequeño modo a la configuración de una sociedad de la que somos herederos y partícipes.
Así pues, la historia de España, en general, y los sucesos de fines de siglo XV, en particular, no se comprenderían globalmente sin tener una visión de conjunto de lo que aportaron los judíos a nuestra personalidad sociocultural.
Esperamos que esta exposición pueda contribuir a que el público español recupere -o lo cimente visualizándolo- el recuerdo de esta parcela de nuestra historia.
José Mª Luzón Nogué
Director Gral. de Bellas Artes y Archivos