Capítulos de Rabbí Eliezer, Los - Versión crítica, introducción y notas por Miguel Pérez Fernández

Midrás significa búsqueda, estudio. Su objeto es la voluntad divina, manifestada en las páginas de la Biblia. La actitud derásica es, pues, de búsqueda: no se contenta con sólo leer o con el simple escuchar, se arriesga a interpretar, se extasía en la contemplación, es capaz de recrear de nuevo la Palabra para cada situación.
Los Capítulos de Rabbí Eliezer es un clásico de la literatura midrásica judía: una apasionante lectura del texto bíblico desde dentro del mismo texto bíblico. Con imaginación, con genialidad, con poesía, con amor, con espíritu. Se trata de un midrás medieval, colección de tradiciones palestinas muy antiguas, que -según se cree- arrancaron en, o pasaron por, Rabbí Eliezer ben Hyrqanos.

Midrás significa búsqueda, estudio. Su objeto es la voluntad divina, manifestada en las páginas de la Biblia. La actitud derásica es, pues, de búsqueda: no se contenta con sólo leer o con el simple escuchar, se arriesga a interpretar, se extasía en la contemplación, es capaz de recrear de nuevo la Palabra para cada situación.
Los Capítulos de Rabbí Eliezer es un clásico de la literatura midrásica judía: una apasionante lectura del texto bíblico desde dentro del mismo texto bíblico. Con imaginación, con genialidad, con poesía, con amor, con espíritu. Se trata de un midrás medieval, colección de tradiciones palestinas muy antiguas, que -según se cree- arrancaron en, o pasaron por, Rabbí Eliezer ben Hyrqanos.
Rabbí Eliezer ben Hyrqanos fue un famoso maestro del siglo I d. C. Discípulo de Yojanán ben Zakkay, de la generación que vio la destrucción del templo de Jerusalén por las legiones romanas, y de la misma generación que poco después iniciaba la, reconstrucción del judaísmo en Yabneh. Pero murió excomulgado, por su tozudez, y en la leyenda se dijo que se había hecho cristiano.
El lector cristiano puede obtener de la literatura midrásica una sensibilidad nueva para leer el Nuevo Testamento, pues el NT es, en buena parte, midrás. Jesús fue comprendido como palabra última y definitiva de Dios, y, por tanto, hecho objeto de una actividad derásica de estudio y contemplación, de oración y seguimiento, de interpretación en suma, al igual que la Ley en el ámbito judío.
El autor de la edición castellana confía haber realizado con este trabajo alguna aportación a las ciencias bíblicas y judaicas; espera ayude a los estudiantes de teología y filología semítica a introducirse en la literatura midrásica; y sueña con que pueda servir para que judíos y cristianos de habla hispana se conozcan mejor, se valoren más e incluso recen juntos. ¡Ojalá!