Experiencia de Israel: profetismo y utopía, La - Julio Trebolle

El pensamiento bíblico y judío es ético y existencial. Concede siempre la primacía a la razón práctica y a la ética, acentuando para ello el dualismo entre Dios y el mundo, entre la libertad y la naturaleza. El carácter de marca del pensamiento bíblico es la concepción moral y personal de la divinidad, y el dios de los profetas es voluntad moral. El monoteísmo bíblico se desprendió de muchos elementos mágicos y mitológicos, pero integró en su imaginario los símbolos y arquetipos primordiales relativos al caos y creación y a la consumación del cosmos y de la historia.

El pensamiento bíblico y judío es ético y existencial. Concede siempre la primacía a la razón práctica y a la ética, acentuando para ello el dualismo entre Dios y el mundo, entre la libertad y la naturaleza. El carácter de marca del pensamiento bíblico es la concepción moral y personal de la divinidad, y el dios de los profetas es voluntad moral. El monoteísmo bíblico se desprendió de muchos elementos mágicos y mitológicos, pero integró en su imaginario los símbolos y arquetipos primordiales relativos al caos y creación y a la consumación del cosmos y de la historia.
El hombre, imagen de la divinidad, no forma parte de la naturaleza. La conciencia profética está orientada hacia el futuro. La escatología profética recoge el pasado del pueblo y de la humanidad y lo dirige hacia el punto de convergencia de toda la historia. El pensamiento bíblico se mueve a la postre entre la cuestión del mal, planteada por Job, y la salida utópica soñada por los escritores de apocalipsis.
A través de la experiencia histórica de Israel y del paradigma éxodo-liberación, se trata de poner al descubierto los símbolos, conceptos, estructuras y tensiones del pensamiento yahvista y del pensamiento judío posterior.
Julio Trebolle Barrera, Director del Instituto Universitario de Ciencias de las Religiones de la Universidad Complutense de Madrid, es Profesor Titular del Departamento de Estudios Hebreos y Arameos de la misma Universidad. Miembro del Comité internacional de edición de los Manuscritos del Mar Muerto, ha centrado su investigación sobre Qumrán y sobre crítica textual y literaria de la Biblia. Es autor de varios libros, entre ellos La Biblia judía y la Biblia cristiana (Madrid, 1993).