Moisés de las Américas, El - Dominique Frischer

El barón Maurice de Hirsch (1831-1896) es, sin duda, uno de los más grandes filántropos de todos los tiempos. Nació en Baviera y perteneció a una poderosa dinastía de judíos nobles dedicados a las finanzas y a la Bolsa. Junto al ilustre Jonathan Bischoffsheim fundó uno de los bancos más poderosos de Europa y emprendió la construcción de ferrocarriles en todo el continente, entre ellos el legendario Oriente Express, constituyéndose en el gran rival de los soberbios Rothschild.
Después de la muerte de su único hijo, el financista se lanzó a una aventura filantrópica nunca igualada. Indignado por el maltrato a las comunidades judías de Europa central, inició largas y feroces tratativas con el zar de Rusia para poder llevar a cabo la emigración de tres millones de judíos rusos a la Argentina y a los Estados Unidos
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El barón Maurice de Hirsch (1831-1896) es, sin duda, uno de los más grandes filántropos de todos los tiempos. Nació en Baviera y perteneció a una poderosa dinastía de judíos nobles dedicados a las finanzas y a la Bolsa. Junto al ilustre Jonathan Bischoffsheim fundó uno de los bancos más poderosos de Europa y emprendió la construcción de ferrocarriles en todo el continente, entre ellos el legendario Oriente Express, constituyéndose en el gran rival de los soberbios Rothschild.
Después de la muerte de su único hijo, el financista se lanzó a una aventura filantrópica nunca igualada. Indignado por el maltrato a las comunidades judías de Europa central, inició largas y feroces tratativas con el zar de Rusia para poder llevar a cabo la emigración de tres millones de judíos rusos a la Argentina y a los Estados Unidos.
El barón de Hirsch creía firmemente en la posibilidad de rescatar a estas comunidades a través de la educación y el cultivo de la tierra en el nuevo mundo.
El reconocimiento a su nobleza de espíritu y generosidad perduran en los descendientes de las colonias que estableció en la Argentina, Brasil, Uruguay, Estados Unidos y Canadá.
Con gran estilo y fuerza, en esta primera biografía del barón Maurice de Hirsch, Dominique Frischer relata en detalle la vida asombrosa del gran filántropo y retrata de modo excepcional y ameno una época en la que los hombres creían posible convertir los sueños en realidad y hacer de la tierra un paraíso.

Maurice de Hirsch, quien nació en Baviera en 1831 y falleció súbitamente en abril de 1896, era el genial empresario que amasó una fortuna construyendo ferrocarriles, el hombre de mundo que se codeaba con la alta aristocracia europea, el hábil diplomático que intentó comprar los favores del Santo Sínodo para que permitiese a los judíos rusos abandonar el infierno en que vivían, el idealista pragmático que creía que la redención de su pueblo pasaba obligadamente por el regreso a la tierra, el filántropo faraónico que creó escuelas para educar a las masas judías analfabetas de Europa central y oriental y que, al mismo tiempo, tomó a su cargo la emigración de millares de judíos rusos y rumanos para quienes creó
colonias agrícolas en América del Sur y Norteamérica.
A pesar de la dura realidad con la que debieron enfrentarse, los colonos siempre testimoniaron un reconocimiento infinito para con el hombre a quien Alberto Gerchunoff, desembarcado aún niño en las colonias de la Argentina, dedicó así su libro Los gauchos judíos, que narra la apasionada experiencia de los pioneros, cuyos esfuerzos compartió:
" A la memoria del barón Moisés — Maurice— de Hirsch, fundador de las colonias judías de la
República Argentina, quien permitió a mi pueblo comer libremente el pan de su trabajo en el suelo de América".

Dominique Frischer, psicosociólogo y documentalista, ha publicado numerosas obras, destacándose
Les analices parlent (Stock, I977), Les faiseus d'argent ou les mécanismes de la réussite (Belfont, 1983), La France vue d'en face (Faffont, I990), La revanche des misogynes (Albin Michel, 1997) y A quoi rêvent les jeunes filles (Grasset, I999).

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