Proverbios morales - Sem Tob de Carrión - Edición de Paloma Díaz-Mas y Carlos Mota

Los Proverbios morales de la liberalidad, la pobreza constituyen un largo poema del sabio o la magnanimidad de contenido moral del rey, esta última, con un y sapiencial, escrito por un carácter tal vez subliminal, sirve
autor que se denomina para recordar una deuda que "Santo(b), judío de Carrión" con el autor tenía el fallecido y que dedica sus versos al rey Alfonso XI, padre del rey don don Pedro, hijo de Alfonso XI. Pedro. La obra, pese a estar Es evidente que el poema fue dedicada a un rey, no es un escrito por un judío para espejo de príncipes ni de ofrecerlo a un rey cristiano y que caballeros, ni su destinatario circuló por igual entre judíos son las clases rectoras de la y cristianos. De los testimonios sociedad. Aparece escrita desde conservados se deriva la posición de quien se sabe
Los Proverbios morales de la liberalidad, la pobreza constituyen un largo poema del sabio o la magnanimidad de contenido moral del rey, esta última, con un y sapiencial, escrito por un carácter tal vez subliminal, sirve
autor que se denomina para recordar una deuda que "Santo(b), judío de Carrión" con el autor tenía el fallecido y que dedica sus versos al rey Alfonso XI, padre del rey don don Pedro, hijo de Alfonso XI. Pedro. La obra, pese a estar Es evidente que el poema fue dedicada a un rey, no es un escrito por un judío para espejo de príncipes ni de ofrecerlo a un rey cristiano y que caballeros, ni su destinatario circuló por igual entre judíos son las clases rectoras de la y cristianos. De los testimonios sociedad. Aparece escrita desde conservados se deriva la posición de quien se sabe
su carácter heterogéneo tanto frágil, aunque intelectualmente en lo que se refiere a sus valioso, y elabora una reflexión posibles destinatarios, como problemática y exigente para al uso del poema y a los modos una "aristocracia espiritual", de transmisión. Las reflexiones una ética sin retribuciones morales del poema son de muy absolutas ni sombra
diversa índole: la virtud de falsas ilusiones.

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