Introducción general al estudio de las doctrinas hindúes,Guénon, René

La introducción general al estudio de las doctrinas hindúes fue el primer libro que publicó René Guénon. Lo hizo en 1921, después de que el trabajo le fuera rechazado como tesis doctoral en La Sorbona. Sin embargo, esta obra constituye el inicio de una de las investigaciones polares de su vida La introducción general al estudio de las doctrinas hindúes fue el primer libro que publicó René Guénon. Lo hizo en 1921, después de que el trabajo le fuera rechazado como tesis doctoral en La Sorbona. Sin embargo, esta obra constituye el inicio de una de las investigaciones polares de su vida
La introducción general al estudio de las doctrinas hindúes fue el primer libro que publicó René Guénon. Lo hizo en 1921, después de que el trabajo le fuera rechazado como tesis doctoral en La Sorbona. Sin embargo, esta obra constituye el inicio de una de las investigaciones polares de su vida intelectual -el conocimiento tradicional o, mejor dicho, los principios que lo constituyen-, y el primer hito del empeño que le guió siempre: la difusión de esas doctrinas tradicionales, junto con la crítica de la modernidad. Guénon encontró la sabiduría tradicional, la que vincula al hombre con una verdad divina, en los modos de pensar orientales, sobre todo en las doctrinas hindúes, y una resistencia a esa sabiduría, merced a su ceguera positivista y racional, en los instrumentos cognoscitivos del moderno pensamiento occidental. La manera en que expuso tal confrontación en el presente estudio suponía una bomba filosófica en aquella época, una bomba que hoy en día mantiene aún toda su poderosa carga detonante. El lector actual no sólo está ante el mejor estudio nunca escrito para comenzar a profundizar en el hinduísmo, sino que accede además a una brillantísima muestra del arte de distinguir lo verdadero de lo falso en las categorías filosóficas de Occidente, arte que debe ser previo a cualquier esmero científico. Se trata, pues, de una auténtica "introducción general" al pensamiento de Oriente y también de una introducción al pensamiento del propio Guénon, quien, por otra parte, aquí logró expresarse sobre cuestiones espirituales con un lenguaje preciso, clásico y hasta cartesiano, apoyado en una erudición discreta, pero evidente.